sábado, 31 de marzo de 2018

Teruel: Rompida de la Hora 2018


25 rompidas de la hora... bodas de plata. Cómo pasa el tiempo. Bueno, pues eso, un año más estuvimos en Teruel el viernes santo, con el bombo de mi padre, José Ubé, para dar la matinée percusiva a la ciudad. Una mañana típica de la primavera turolense (a ratos sol, a ratos nubes, a ratos lluvia, a ratos matacabra, a ratos viento y a ratos sol otra vez). 

Como siempre, iniciamos el día sacando el bombo del garaje un poco antes de las 12 (así es, se guarda en un garaje, no en la bombería, o en un inexistente museo de la semana santa turolense, declarada de interés turístico nacional). En la plaza de las monjas se puso un rato al sol (que como dije venía a ratos, según le daba el aire) para tensar las pieles y poder poner el año antes de la firma de rigor.


Tras los preparativos marchamos hacia la plaza del Torico, de nuevo lugar elegido para la rompida. Es el mejor lugar porque reúne más gente (turistas) y porque la torre de la Catedral (el sitio tradicional de inicio del acto) sigue en obras. Y no es plan sacar fotos con andamios y lonetas verdes detrás. 


Cada año inicia la rompida la persona elegida por la Hermandad o Cofradía que es la encargada de organizar los actos y que en este año le tocaba a la Hermandad de Jesús Nazareno que cumplía su 75º aniversario. El elegido fue el nuevo Obispo de Teruel y Albarracín, Antonio Gómez Cantero, que había hecho el pregón de la semana santa unos días antes. Pongo su nombre correctamente porque me insistió 10 veces en cómo se ponía para escribirlo en el bombo. Qué afán el suyo. 


El momento ha sido estupendamente captado por Angélica Morales, autora de este maravilloso reportaje fotográfico, en el que se aprecia al "complaciente" señor Ubé viendo las indicaciones del índice episcopal. Por cierto, que este obispo está a la última, al menos en temas de copia y pega pregoneral como ha resaltado El Diario. Pecadillos a la mar. Eso, o hermanarnos con Carrión de los Condes, que tampoco estaría mal.

Foto: Europa Press
Foto: Europa Press
 Con éste ya han plasmado su autógrafo en el bombo 3 obispos y un cardenal, presentadores de televisión (desaparecidos de la pantalla), músicos, escultores, algún político y sobre todo gente de la semana santa turolense y del mundo del tambor y del bombo, la gran protagonista de todo esto. También las firmas familiares, y en especial de mi padre, el creador y alma del mismo, porque sin él y sin su recuerdo, no sé por cuánto tiempo esto va a poder mantenerse.


Finalizamos la crónica de la jornada. Después de las firmas, fotos de la prensa y primer bombazo, todo ocurrió según lo previsto. Muy pocos tambores (unos valientes, sin duda, a los que hay que agradecer su esfuerzo). Muy muchos turistas. Y muy muchas fotos, fotos y más fotos que irán a parar vaya usted a saber dónde y las anécdotas de la lluvia que hizo que nos metiéramos por dos veces, con el bombo incluido, bajo los porches de la plaza.


Y este año el final fue más rápido. El bombo regresó al museo... digo, al garaje, y no lo desmontamos del carro, ya que el próximo sábado, 14 de abril volverá a las calles turolenses en el acto que organiza por su 20º aniversario la A. C. Ciudad Mudéjar de Teruel. que incluye la I Concentración de Bombos Gigantes (con la participación de los de Alcalá de Xivert, Almassora, Andorra, Caspe y el nuestro de Teruel). Os dejo el programa previsto:



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